Pintar, propiamente con pinturas -no sólo tinta china negra,- era algo que hace tiempo no hacía. En parte por falta de creatividad. En parte porque se habían acabado algunas pinturas. Y, en parte, porque se empezaron a secar otras. ¡Qué pena! ¡Qué se sequen las pinturas por falta de uso! Pero, bueno, nada puede ser para siempre.

¿Inspiración? Pues, por donde empezar. Retablos barrocos en la iglesia de Santa Clara. El barroco mexicano- si no es que todo el latinoamericano,- tiene esa carga interesante de la mezcla de culturas, pues la mano de obra era de
Pero, bueno, otra buena influencia fue una discusión el viernes pasado sobre drogas, y hubo algo del floripondio. Según yo, había oído del floripondio en algún libro de José Agustín, pero no. Fue aquí, chequen esa página, esta...interesante. Es investigación teorica y empírica sobre drogas. Aunque, realmente, usar estas cosas on fines meramente recreativos no es recomendable.
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